lunes, 19 de octubre de 2009

CUANDO LA SOLUCION ES...MATAR

Es aterrador como toda esta gente se encerraron en sí mismos, y la única salida que vieron fue...matar, violar.

En realidad saber que hay en sus mentes es algo que a primera vista puede carecer de sentido y resultar hasta macabro. Pero si miramos la cruda realidad de los hechos es que cada vez más personas llegan a este punto.

Nuestra forma de ser, nos lleva a pensar que esto no tiene nada que ver con nosotros. Esto es un error estas personas son un producto de la sociedad. Esta sociedad de represión, de religión, de falsas libertades, del que dirán, llevan al individuo al límite en unos casos, al rencor en otros, y en estos casos, siempre a la busqueda desesperada de acabar con "la causa" del problema.

Clasificarlos de psicópatas, violadores es generalizar demasiado. Una persona puede cometer estos actos por el que dirán, o por una traición, por un trauma en su niñez, por un ataque de ansiedad, por huir de la realidad, por muchas razones. Pero siempre tienen en común una rabia que no controlan y que solo se apaga cuando matan, este sentimiento solo es superado por un deseo de vivir.

Está claro que un psicópata tiene un proceso de formación, en su mente. Como es lógico, esta persona sufre un estado mental traumático que le lleva al asesinar. Tras matar por primera vez, esta persona deja de sufrir, cree que esta situación es para siempre, y su mente se dedica a pensar como hacerlo...para no ser piyado.

Son personas obsesivas, cuya obsesión por matar solo se supera por la de conseguir el crimen perfecto. Estas personas están dotadas de gran inteligencia, que les lleva a casi rozar la impunidad. Ante una sensación tan fuerte, su mente obsesiva solo piensa ello, y de hay surge el deseo de repetir.

Como tiene que ser al final cometen un fallo. Y son finalmente cogidos. Pero el precio es demasiado alto, algunos cargan en sus espaldas ...centenares de muertos, violaciones, torturas.

Es vital meterse en su mente. Descubrirla. Desnudarla. Mostrar que más allá del desastroso misticismo causado por peliculas y documentales, su mente enfermiza se degrada a la esclavitud de sus instintos, no hay ninguna superación, ningún logro. Solo son enfermos a los que les gustaria no hacer lo que hacen pero al no saber como evitarlo...decidieron disfrutarlo.

Tras esa primera etapa, en la que se encuentran asustados de si mismos, que no viven más que en el tormento y en la represión que les suponen un efecto rebote o potenciador de la situación que temen, llega el momento en que en su confusión, creen que esos pesamientos serán para siempre, y deciden, resignarse, si lo aceptan, aceptan ser lo peor.

Se recurre entonces a las ilusiones de la religión, el diablo, temido antes, es ahora algo más cercano, se creen algo fuera de lo común, su vanidad llega a desarrollarse. Se recodean de su poder, de su obra. La información erronea de religión y televisión los degrada en el misticismo o creerse un ídolo y en lo satánico se creen un diablo, buscan en la biblia alguno con el que recrear su ego, se creen incluso con un poder mayor que Cristo, que era el que dice la biblia que los expulsaba.

Tras esto mira hacia atras, como cualquier persona tras un proceso de maduración, en busca de arreglar su pasado, pero esta vez no hay arreglo, la solución es la venganza, sabe como hacerlo, hará eso que sabe. Matar.

Por ello debemos aprender más sobre la mente. El conocimiento es la puerta de la solución de los problemas. O quizás es que estos no existen.

Veamos a continuación la entrada la verdad de la mente.

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