viernes, 4 de diciembre de 2009

LA DISOLUCION DEL EGO

El porque la Biblia continua siendo un libro de tanta influencia hoy día, quizás resida en la gran cantidad de misterios que alberga. Uno de ellos podría ser la bella parábola del hijo pródigo. En la cuál el hijo que se arrepiente de lo malo que ha hecho o pensado, al volver a casa y pedirle perdón a su padre este le perdona y le redime de sus pecados.

Con base en esta parábola y quizás por otras fuentes, el V.M. SAMAEL AUN WEOR, redactó con todo detalle y precisión, la práctica exacta de aquel que quiera "negarse a si mismo" es la definitiva y redentora Práctica de la Disolución del Ego es la puerta del cambio.

Para ello tendremos, primeramente, que decidirnos sobre que factor psicológico o yo es el que más nos interesa trabajar o estudiar. Si no lo tenemos claro es que no nos interesa, es que estamos dando vueltas, es que creemos que esto no nos interesa. No nos damos cuenta de la necesidad de cambiar, hasta que no lo necesitamos como el mismo aire, mejor nos dedicamos a otra cosa. Pero cuando ha llegado nuestro momento sabemos claramente que queremos eliminar, no lo queremos dentro de nosotros, ha de ser purificado.

Así es que lo estudiamos a diario, para ello emplearemos una gran herramienta "La íntima recordación del ser" es ese recuerdo de que somos algo más que este nombre y estos apellidos, que tras la carne hay algo inmortal, puro, bueno y sagrado. Es ese deseo de cambiar, de amar a los demás. vemos cuando se manifiesta, que otros pensamientos lo acompañan.

Tras haber aprendido algo, meditamos sobre ello. Nos colocamos en una postura cómoda, ya sea en loto o en una silla. El secreto de una postura cómoda es que la cintura esté hechada hacia adelante, para conseguirlo pondremos un cojín entre la cintura y el culo. Relajamos nuestro cuerpo respirando suavemente unos minutos. Y oramos a la Virgen Maria o Divina Madre Kundalini, la Isis egipcia, y le pedimos que nos ayude a realizar la práctica y le damos gracias por ello. El buen hijo que ama a su madre, salva todos los obstáculos, el ingrato nunca termina de arrancar, y siempre está sumido en la confusión, la desgana y al final, la nada.

Entonces podemos buscar que hemos visto hoy. Podemos analizar las distintas situaciones en las que ese indeseable elemento, ira, envidia, odio, orgullo, etc., se ha manifestado. Al observarlo descubrimos que es un elemento inhumano de nuestra siquis, que solo nos lleva por el desastre, el orgullo nos hace sufrir a nosotros y a los que nos rodean, nos lleva a la violencia al desastre, etc., surge entonces ese arrepentimiento, ese deseo de acabar con él. Entonces rezaremos a Dios, y con dolor en nuestro corazón le pediremos perdón humildemente por haber caído en la mentira del orgullo pues vemos que nos lleva por el camino del sufrimiento, estamos arrepentidos de ello y queremos que sea eliminado, de nuestra siquis. Es entonces, cuando Dios, ese padre que tenemos dentro de cada uno, nos recibe con brazos abiertos y nos perdona y purifica. Hay varios detalles que aprender y de los que arrepentirse pero al final, la conducta o yo trabajado, queda atenuada a la espera del trabajo con la fragua de Vulcano.

Aquel que trabaje sobre si mismo, nada ha de temer, aquel que trabaje y se niegue, no será tocado por mano o arma, no lo dañarán venenos, aquel que ame a Dios y lo siga, es intocable ante el Karma y ante los hombres.

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